miércoles, 3 de mayo de 2017

Promesas incumplidas, estando la salud de los trabajadores de por medio



Desde que en el mes de septiembre de 2016 la Empresa Lacera decide cambiar el producto de limpieza que venía utilizando para la desinfección del HUCA, hasta la fecha de hoy, parece que nadie quiere asumir las consecuencias de lo que está aconteciendo, pero sobre todo, de lo que pueda ocurrir en cualquier momento, a pesar de algunos sustos  ya  vividos.
Cuando el producto de limpieza que se venía utilizando en el HUCA, es sustituido por el Sprint H 100, nada hacía suponer que las circunstancias fuesen a cambiar, hasta que los trabajadores que lo manipulan, empiezan a sufrir las primeras irritaciones de ojos y garganta. Es entonces cuando algunos de ellos deciden leer la contraetiqueta, donde se advierte de su toxicidad. En la misma se indican  las medidas de protección que se deben de tener en cuenta a la hora de utilizarlo, que todo sea dicho de paso, no se están cumpliendo. Pero nadie les había advertido de ello, y por lo que se puede apreciar, la empresa no debía de conocer las medidas que se debían de tomar para su uso. Es entonces cuando surge la primera alarma entre los trabajadores. Aunque a día de hoy nadie hace nada, salvo pasarse la pelota unos a otros, mientras el peligro se mantiene.
Peligro que viene dado no solo por la toxicidad del producto. Ya que según parece los trabajadores que a diario están en contacto con el mismo, no están utilizando las medidas de protección que se reseñan en la contraetiqueta. Claro que ya no solo resultan afectados los trabajadores. Los vapores que produce el Sprint H 100, ocasionan reacciones alérgicas a otros trabajadores del hospital en general, e incluso a los pacientes. No olvidemos que se utiliza para la limpieza y desinfección de las habitaciones, y estas no disponen de ventilación directa al exterior, como por otra parte sería deseable.
Mientras todo esto ocurre, desde GISPASA se informan que el Sprint H 100 se venía utilizando desde septiembre de 2016 de forma generalizada, y que fue autorizada por Medicina Preventiva HUCA y tiene la autorización pertinente de la AEMPS – Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Actualmente se usa en más de 50 hospitales de España. Y seguramente que tengan razón, pero solo en parte. Pues las circunstancias que rodean el uso del producto en el HUCA, son las que son, y se deben de tener en cuenta. Circunstancias que seguramente desconocen los responsables de AEMPS, tales como la falta de ventilación directa de los locales donde se utiliza porque la ventanas no se pueden abrir.
A todas estas, el pasado día 20 de febrero de 2017, y tras haber sufrido un paciente laringectomizado problemas respiratorios en la Planta 8ª de Hospitalización. En previsión de lo que le pudiera ocurrir a dicho paciente, la Supervisora de la Unidad de Hospitalización envía una carta con fecha 22 de febrero a la Dirección del HUCA, donde pone en su conocimiento todo lo acontecido.
El 15 de marzo de 2017, el Consejero de Sanidad es interpelado en la Junta General. Se le pregunta si GISPASA tiene conocimiento de lo que está ocurriendo con este producto de limpieza, el Sprint H 100, y si es conocedor de los incidentes ocurridos con algunas de las trabajadoras que lo utilizan.  
El consejero Del Busto respondiendo que “GISPASA informa que no ha recibido ninguna notificación de incidencia de toxicidad ni ningún escrito al respecto del producto Sprint H 100 previamente de la plantilla de la empresa LACERA en ningún momento.
La incidencia que GISPASA tiene a ese respecto, a fecha 7/3/2017, es de la supervisora de la Unidad de Hospitalización 8ª del HUCA, de fecha 22/2/2017”
A continuación se le pregunta  ¿Por qué motivo, a pesar de que la empresa LACERA se comprometió en un primer momento a retirar este producto probablemente tóxico, continuo empleándolo y lo generalizo a zonas de hospital en las que previamente no se usaba?
GISPASA informa que LACERA no se comprometió a retirar este producto de forma generalizada. Como consecuencia de la incidencia notificada por la supervisora de la 8ª se acordó con el Hospital retirar el producto de las zonas con pacientes de dificultad aérea. GISPASA informa que, a fecha 10/3/2017, no le fue solicitado por Medicina Preventiva la retirada masiva del producto. Asimismo GISPASA informa que en fecha 9/3/2017 es notificada de que una Aux. Enfermería ha presentado un alérgico a este producto, por lo que decide de acuerdo con el responsable de limpieza del HUCA y de conformidad a Medicina Preventiva, dejar de usar el Sprint H 100 y volver al producto que se venía utilizando.
Según  GISPASA no le consta que antes del  22/2/2017 existiera problema alguno con el producto que utiliza la empresa Lacera para la limpieza. Al menos hasta que apareció la protesta por escrito de la supervisora de la Unidad de Hospitalización 8ª del HUCA, cosa que si era alarmante. De lo que se desprende que el resto de protestas carecen de interés para todos ellos. No obstante, si alguno de ellos se hubieran preocupado de realizar las pertinentes averiguaciones en el entorno de Urgencias del HUCA, seguramente que de algo podía haberse enterado. Como que algunos trabajadores habían sido atendidos con molestias en los ojos y vías respiratorias.  
En resumidas cuentas, a pesar de que desde la gerencia de GISPASA, y  entorno al día 14 de marzo se envía un correo (ver imagen adjunta) en el que se dice que se reconoce haber “solicitado aclaración a Lacera”, y que esta por su parte “…a quedado en reducirlo paulatinamente. Creemos que puede dejar de usarse en este mes”, estamos hablando del mes de febrero. Nada de lo dicho es cierto, y el producto continúa en los carros de la limpieza del HUCA (ver imagen tomada el día 3/3/2017), y lo que es más preocupante, los trabajadores del servicio de limpieza y resto del personal del hospital, junto con los pacientes,  siguen estando en contacto o expuestos al Sprint H 100.
De lo que podemos deducir, que la Empresa Lacera hace caso omiso de las advertencias realizadas. Que GISPASA consiente lo que está ocurriendo, no exige responsabilidades y mira para el otro lado. Mientras que a los trabajadores no solo no se les respetan sus derechos laborales, es que además continúan estando expuestos  al producto. El cual se continua utilizando, a pesar de haberse constatado que es altamente toxico, y de haber ya propiciado algún que otro susto. Si todo esto ya de por si no fuera suficiente, no  se están teniendo en cuenta las medidas que el fabricante marca para su correcto uso.
Una vez más los sindicatos, junto con los responsables en Riesgos Laborales, que supuestamente deben de velar por la situación laboral de los trabajadores, no están ni se les espera.
Entonces ¿a quién le corresponde aquí la obligación de velar por los derechos y la salud de los trabajadores? 

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