Están
derivando pacientes a la una unidad de JOVE cuyo equipo pertenece a un grupo
privado ¿Quién dirige esta unidad?....
Como dice la canción ¿quién maneja mi barca?... que a la deriva me lleva
Como dice la canción ¿quién maneja mi barca?... que a la deriva me lleva
La falta de un material radiactivo demora los diagnósticos de enfermos de cáncer
Los
datos
Ventajas del PET. La tomografía
por emisión de positrones ofrece un plus sobre la resonancia y el TAC. No solo
permite observar el tumor o el nódulo, sino determinar si están activos o no.
Eso es posible gracias a la acción de sustancias que funcionan como radiomarcadores:
al tomar contacto con las células tumorales, dan una señal que indica si
desarrollan actividad.
Escasez de colina. La colina es uno
de estos materiales de contraste. Se emplea, entre otros, en tumores
urológicos, principalmente de próstata. Este rediomarcador está siendo objeto,
según la Consejería de Salud, de una situación de “desabastecimiento mundial”
que viene provocando el retraso de pruebas de pacientes del HUCA, y que el
Hospital de Jove (Gijón) tampoco pueda aceptar derivaciones de enfermos.
Pacientes afectados. El HUCA recibe
diariamente un buen número de peticiones de exploraciones de esta naturaleza,
principalmente para tumores de próstata. Actualmene, solo puede dar curso a una
parte de esta demanda.
- Salud achaca los problemas de los PET del HUCA y de Jove a un
“desabastecimiento mundial”
- “Es desesperante”, dicen los pacientes
Decenas de asturianos con sospechas de padecer un tumor están
viendo demoradas sus diagnósticos definitivos a causa del desabastecimiento de
una sustancia radiactiva que se emplea en la realización de una prueba
denominada PET. El material que lleva un tiempo en situación de escasez es la
colina: un radiofármaco al que se recurre para determinar con precisión la
presencia y la actividad de determinados tipos de cáncer, entre ellos los urológicos.
“Hay un desabastecimiento a nivel mundial”, explicaron ayer fuentes de la Consejería de Salud del Principado, las
cuales añadieron que, pese a este contratiempo, “no se está dejando de realizar
ninguna prueba” y que los pacientes” se priorizan en función del grado de
urgencia”.
La escasez de colina afecta a los dos centros sanitarios de
la región que disponen de tomografía por emisión de positrones (PET): el
Hospital Universitario Central de Asturias – HUCA y el Hospital de Jove,
emplazado en Gijón. El HUCA recibe diariamente un buen número de peticiones de
pruebas de esta naturaleza para tumores urológicos, principalmente de próstata.
Ante esta situación –que algunos conocedores de la misma llegan a denominar “derbordamiento”,
el complejo sanitario ovetense está derivando pacientes a Jove, cuyo equipo de
PET/TC no es propio, sino que pertenece a un grupo privado.
Debido a la magnitud de los problemas de abastecimiento,
algunos de los pacientes no han podido ser examinados en ninguno de los dos
hospitales debido a la carencia de una sustancia imprescindible y de manejo muy
delicado. La colina requiere un tratamiento complejo en un laboratorio y sus
efectos tienen una caducidad a muy corto plazo: lo que dura la actividad
radiactiva del material. Por esta razón, subrayaron fuentes de la Consejería de
Salud, “los tratamientos se concentran para aprovechar los kits al máximo”. “Es
una situación bastante desesperante”, explico ayer uno de los pacientes
perjudicados por la falta de colina. Tiempo atrás sufrió un cáncer de vejiga,
fue tratado con éxito y ahora los médicos sospecha que el tumor puede haber
reaparecido. Hace más de veinte días, los especialistas del HUCA le indicaron
que debía someterse a un PET para confirmar o descartar estos temores.
Catalogaron esta prueba como “urgente” y le dijeron que le remitirían al HUCA.
Sin embargo, días después le comunicaron que tendría que esperar: que tanto el
Hospital Central como Jove están maniatados por la misma causa. “Estoy
preocupad. Me dijeron que si se veía una recidiva del tumor tendrían que
operarme en un mes, y ese plazo no parece que vaya a cumplirse”. Señaló el
citado paciente.
“No
se está dejando de realizar ninguna prueba”, subraya la Consejería
La colina es uno de los radiofármacos que se emplean con el
PET. El “PET colina” consiste en la aplicación de un contraste que se adhiere a
las membranas de las células cancerígenas y permite detectar de manera precoz
la actividad tumoral. La identifica antes de que se produzca cualquier
manifestación anatómica.
La tomografía de positrones va más allá de la resonancia y
del TAC. No solo permite observar el tumor o en nódulo, sino identificar la
función celular, conocer si están activos o no. Esto es posible gracias a la
acción de sustancias que funcionan como radiomarcadores y que, al tumor
contacto con las células tumorales, dan una señal que indica que, en efecto, el
tumor está desarrollando una actividad metabólica (una característica esencial
del tumor es que necesita alimentarse). Si el material radiactivo emite una
señal brillante, significa que el tumor está activo. .
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