La sanidad
regional se compromete con la estrategia del "no hacer" en problemas
comunes como lumbalgia, traumatismos o bronquiolitis
En
ocasiones, lo más saludable es no hacer.
Se lo dice su médico. Pero tampoco está mal que usted, como paciente, lo sepa.
Algunas de las recomendaciones
Radiología: No hacer radiografía simple de abdomen
en el niño y adolescente de forma rutinaria con dolor abdominal agudo, salvo
sospecha de obstrucción o perforación intestinal.
Rehabilitación: No recomendar reposo en cama en
pacientes con dolor lumbar agudo o subagudo. No realizar pruebas de imagen
(radiografía, RNM, TAC) en pacientes con dolor lumbar agudo sin signos de
alarma.
Medicina Preventiva, Salud Pública e
Higiene: No eliminar
el vello de forma sistemática para reducir el riesgo de infección. Si fuera
necesario, usar cortadoras de pelo adecuadas (maquinillas eléctricas,
cortadoras de pelo, depilación química). No continuar con antibióticos más de
72 horas en pacientes hospitalizados, a menos que haya evidencia de infección.
Cirugía Ortopédica y Traumatología: No demorar la cirugía de la fractura
de cadera de anciano más de 48 horas en ausencia de contraindicación médica
formal. No tomar decisiones clínicas en mayores de 75 años sin haber evaluado
su situación funcional.
Medicina Intensiva Crítica y Unidades
Coronarias: No
continuar el tratamiento antibiótico iniciado tras ingreso por infección grave
sin valorar diariamente su pertinencia.
Reumatología: No usar dos o más inflamatorios no
esteroides de forma simultánea, ya que no incrementa la eficacia y sí la
toxicidad.
Pediatría: No se recomienda el uso rutinario de
la radiografía de tórax en bronquiolitis aguda. No retrasar la antibioterapia
empírica ante la sospecha de la enfermedad meningocócica invasiva por el hecho
de obtener cultivos.
Patología Digestiva: No prescribir IBP como
gastroprotección en pacientes sin factores de riesgo de complicaciones
gastrointestinales.
Bioquímica Clínica: No usar catéteres urinarios permanentes
en pacientes sin indicación apropiada.
No medir el PSA con excesiva
frecuencia a los pacientes con riesgo de cáncer de próstata.
Si un anciano se fractura la cadera,
no demorar la operación más de 48 horas (salvo contraindicación).
No iniciar tratamiento sustitutivo
renal con diálisis sin una adecuada toma de decisiones previa en la que
participen paciente, familia y médico.
No realizar pruebas de imagen
(radiografía, resonancia, escáner) en pacientes con dolor lumbar agudo sin
signos de alarma.
Con cierta frecuencia, no hay nada tan
efectivo como el "no hacer".
Y esta estrategia tiene un particular interés en el ámbito sanitario, en el que
la acción innecesaria tiene, como mínimo, dos implicaciones: puede causar daño y cuesta dinero.
Ayer, unos 300 profesionales
sanitarios de la región, se reunieron en Oviedo para conocer de primera mano
las recomendaciones elaboradas por las sociedades médicas a nivel nacional
sobre aquellos tratamientos, pruebas y prácticas que conviene evitar. El
gerente del Sespa José Ramón Riera, se comprometió a incorporar a las guías de
práctica clínica de la sanidad pública asturiana 30 recomendaciones de no hacer
(RNH) avaladas por 25 sociedades científicas.
Elvira Muslera, coordinadora de la
Oficina de Evaluación de las Tecnologías Sanitarias del Sespa, subrayó la
necesidad de "reducir la
utilización de intervenciones sanitarias innecesarias". Que son "aquéllas
que no han demostrado eficacia, tienen efectividad escasa o dudosa, no son
coste-efectivas o no son prioritarias". Asturias lleva trabajando desde noviembre del año pasado en la
difusión de estas pautas y en la sensibilización de los profesionales y los
usuarios. Pese a que, en los últimos tiempos, en numerosos foros sanitarios se
ha insistido en la implantación de estos criterios, algunos estudios señalan
que en torno al 20% de las medidas eficientes no se aplican.
Entre las acciones médicas
desaconsejadas por los expertos, figuran algunas relativas a problemas de salud
muy frecuentes. Un ejemplo, las lumbalgias, acerca de las cuales la Sociedad
Española de Rehabilitación y Medicina Física ha formulado un criterio bien
fácil: "No recomendar reposo en cama en pacientes con dolor lumbar agudo o
subagudo". Otro ejemplo, las bronquiolitis agudas en niños, sobre las que
la Asociación Española de Pediatría desaconseja el uso rutinario de la
radiografía de tórax.

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