lunes, 22 de mayo de 2017

Uso o ABUSO en el parking del HUCA

Seguramente que para algunos esta no es una queja que merezca la pena ser difundida. Para otros en cambio no dejara de ser una queja más, realizada por alguien que a su vez se queja ya de vicio.
Lo cierto es que el problema existe, que es más frecuente de lo que parece, y no es difícil escuchar quejas de esta y otra índole entre los trabajadores y usuarios del HUCA. Aunque a día de hoy nadie parece estar interesado en tomar nota de ello, y mucho menos corregir el pésimo servicio.
Si nos vemos en la necesidad como usuarios de acudir  al HUCA, es aconsejable que para no complicarnos la vida, dejemos el coche dentro de los diferentes aparcamientos. Que dicho sea de paso, desde la apertura del complejo de La Cadellada,  “alguien”  ya se encarga de que a la salida todos paguemos religiosamente, lo que ellos consideran oportuno. De una u otra forma, la responsabilidad de todo esto recae sobre los de siempre, que no son otros, que los responsables de la empresa GISPASA. La cual ya en su día concedió la explotación de estos aparcamientos, a quien considero más “oportuno”.
De la carta que reproducimos a continuación,  mediante la cual se denuncia el mal funcionamiento de los parkings del HUCA, me llamó poderosamente la atención el párrafo donde se dice, “incluso una compañera me dijo que ella había puesto una queja por escrito hacía más de tres meses, sin haber obtenido respuesta hasta la fecha actual.”
Esto a mí personalmente me lleva de nuevo de vuelta al punto de partida. Ya que con ello se demuestra una vez más, que el silencio administrativo es el remedio más recurrente, y  del que vienen tirando los diferentes gestores de la administración asturiana, independientemente de la puerta a donde uno llame. Lo hacen con mayor frecuencia si son conscientes de que están cometiendo un atropello en toda regla, y no les importa lo más mínimo que los perjudicados sean los usuarios, o como es el caso que ahora nos ocupa, los propios trabajadores. Sin olvidar que con ello están dejando constancia que su único afán es el recaudatorio. Tampoco les importa lo más mínimo, lo que digan los pacientes o los usuarios de este y otros servicios, ya que todo ello se la trae al pairo.

Aparcamiento en el nuevo HUCA
Joaquín Fernández Peñarroya (Oviedo) – LNE 21/5/2017 

El motivo de la presente es mostrar de modo público la situación vivida el pasado día 18 de mayo, cuando procedí a estacionar mi vehículo en el parking número 1 del nuevo HUCA.
Decir, en primer lugar, que pertenezco a la plantilla del citado centro y que soy poseedor de la pertinente tarjeta acreditativa de tal condición. No es frecuente que utilice mi vehículo para desplazarme al Hospital, aunque últimamente lo hago de modo más habitual, por lo que la situación con la que me encontré fue nueva para mí.
Ese día, 18 de mayo, antes de entrar en el parking número 1, comprobé la existencia de plazas libres para el personal en el panel indicativo situado a la entrada del mismo. Dada la poca visibilidad de la rampa de acceso desde la entrada exterior, dejé transcurrir unos segundos para asegurarme de que no había ningún vehículo en la rampa de entrada que pudiese ocupar las plazas libres de personal que se indicaban en el cartel.
Cuál no sería mi sorpresa cuando al acercar mi tarjeta al lector de acceso, observo que se descuenta el importe correspondiente al estacionamiento, como si no hubiese ninguna plaza libre de personal. Como era la segunda vez que me pasaba de modo consecutivo, me dirigí a la oficina de personal del estacionamiento para indicarles lo que me había sucedido.
La persona que se encontraba en esa oficina me atendió de modo muy solícito y amable, explicándome que los aparcamientos números 1 y 2 funcionan de modo combinado a efectos de contabilizar la existencia de plazas libres, y que el motivo de que se me cobrase el acceso era porque las plazas libres de personal habían sido ocupadas en el parking número 2 antes de que yo accediese al 1. Teniendo en cuenta que ambos estacionamientos son independientes, dado que no hay comunicación entre los mismos y que la distancia física de acceso entre ambos es considerable, me sorprendió notablemente la contestación.
Ante tal explicación mostré mi extrañeza y disconformidad, recibiendo la respuesta de que era una queja generalizada del personal usuario de los estacionamientos, sin que hasta la fecha se haya puesto remedio a la situación que yo entiendo claramente como anómala.
Una vez en mi unidad de trabajo lo comenté con varios de mis compañeros, confirmándome algunos de ellos que también les había sucedido en alguna ocasión. Incluso una compañera me dijo que ella había puesto una queja por escrito hacía más de tres meses, sin haber obtenido respuesta hasta la fecha actual.
Decidí acercarme nuevamente hasta la oficina del apartamiento para cubrir una hoja de reclamaciones, explicando la situación, con la esperanza de que con mi queja y alguna más de las recibidas sea subsanado este “engaño” al usuario, de modo que cada estacionamiento refleje de modo independiente las plazas que están libres, tanto para personal como las de acceso libre.
Como entiendo que de modo sistemático estas quejas no son atendidas (a las pruebas me remito), decido hacer pública mi queja para ver si alguien con autoridad o competencia se siente aludido, toma cartas en el asunto y soluciona de una vez por todas este “pseudofraude”.
Aprovecho la ocasión para solicitar el aumento del número de plazas de estacionamiento para el personal a las horas de entradas a los turnos (mañana y tarde) dado que el caos de acceso en la mañana es notorio y el solapamiento de turnos en el cambio de mañana a tarde hace que las plazas ofertadas sean del todo insuficientes.
Sin otro particular, agradezco su atención y la posibilidad que me brinda este diario de hacer pública mi queja y/o solicitud.

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