sábado, 4 de marzo de 2023

"EL VIACRUCIS SEMANAL DE LA SANIDAD PUBLICA ASTURIANA" - 438ºEstación

 


LA SANIDAD CUESTIONADA
Mientras sean los lobos los que cuidan del rebaño...

Mientras se permita que los responsables de servicios e instituciones sanitarias públicas tengan intereses en la sanidad privada... no habrá descenso en las listas de espera.

Es un conflicto de intereses tan evidente que es impensable en cualquier otro sector.

La sanidad, cuestionada. Porque hoy, y desde hace algunos años, ése es el debate y la situación que está en la calle, en los medios de comunicación, en los Juzgados y en el dolor de muchas familias.

En definitiva, una sanidad en cuestión.

Pero ciñámonos a los hechos, a las causas y a los silencios cómplices de quienes tienen la responsabilidad “hipocrática” de velar por que esta situación se revierta.

Huérfana ésta de una dirección profesionalizada, ha caído irremediablemente en las manos de unos “padres adoptivos” que no son otros que los políticos, y éstos no se rigen por ningún juramento hipocrático, sino que lo hacen por una mera dependencia del partido de turno y de unos resultados electorales.

Lo demás, es decir, sus efectos, corre a cargo del enfermo, que a su vez tiene que ser el paciente de los desmanes políticos.

Los hechos son los que un día sí y otro también salen a la luz pública, errores médicos que acarrean desenlaces fatales, colapsos en la atención primaria, secundaria y hospitalización, políticas de prevención que no funcionan, listas de espera desesperantes, valga la expresión, gastos añadidos a los asegurados, que se ven obligados a buscar otras fuentes de diagnóstico y tratamiento alternativas, un descendiente prestigio de la sanidad a todos los niveles y una pésima gestión económico-administrativa y de personal que hacen un “totum revolutum” con el resultado que ahora padecemos.

Referido a los silencios, aunque sea someramente, a los hechos, pasando de puntillas sobre ellos, las causas son obvias, no existe una organización médico-sanitaria que merezca la pena. Y lo que sí existe, sin que se merezca, son unos políticos metidos a médicos que sin ser responsables ante la justicia de sus actos arrastran a los profesionales a ser ellos quienes se enfrenten a sus propios errores, eso es cierto, pero que son motivados en su mayoría por una ineficaz administración y por la falta de un organismo con mayúsculas que marque las pautas de la profesión sanitaria y no se sacuda su responsabilidad en el consejero de turno.

Entre medias, entre incapaces e irresponsables, queda atrapado el usuario. Ése del que tantas organizaciones hablan, el mismo al que se le cita para que participe en todos esos inútiles organismos, creados en nombre de, no sé qué democracia representativa, con la coletilla de usuarios y consumidores, pero que terminan siendo usados y consumidos.

Si ante esto nadie se pone colorado, si después de esto nadie sale a denunciarlo y si después de todo esto nadie se hace responsable, sólo queda una solución, devolver las competencias en sanidad al Gobierno de España para que deje de seguir estando en riesgo nuestra salud y nuestra vida.

No se olviden que...

"Si no luchamos juntos, nos van a matar por separado"

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