miércoles, 1 de febrero de 2023

"ESTO VIEN DE MUY ARRIBA MANUEL"

 

Crisanto Alonso Alvarez

Ya hace un tiempo comenté como, en más de una ocasión, escuché a mi abuelo hablando con ironía sobre los procedimientos administrativos en el Ayuntamiento de Llanera en tiempos del franquismo. Para casi cualquier cosa que no se solucionaba, (que eran la mayoría), la respuesta siempre era la misma:
-"¡Ay Manuel! Eso bien de muy arriba". "No hay nada que hacer". Y él siempre decía: -"Muy arriba, muy arriba ¿Quién coño esta tan arriba?"
Han pasado 50 años y todo sigue parecido, o empeorando.
Como mando intermedio de una empresa dedicada a la salud reto a cualquier mando intermedio que me lea si la disculpa que todos los directivos dan a los problemas no es siempre la misma: - Esto no podemos hacer nada, esto viene de arriba.
El caos en el que se está sumiendo la administración sanitaria, donde el centralismo y la toma de poder es absoluta por parte de "los de arriba" alcanza cotas surrealistas. Directivos imposibilitados para hacer contratos de más de una semana, con un maltrato de profesionales, y como consecuencia pacientes, nunca visto hasta ahora. Falta de confianza absoluta en los propios puestos llamados de confianza (o sea, a dedo por el partido). Ya no voy a decir qué podemos hacer los mandos intermedios, que es NADA , aunque sobre nuestras mesas se acumulen las quejas, reclamaciones y la mala ostia.
Supongo que "los de muy arriba muy arriba" se han dado cuenta desde su propia incompetencia ( la mayoría hace años que ya han alcanzado el nivel de incompetencia que les es propio, según Peter) que a base de nombrar y nombrar a dedo, con más rapidez que el gatillo de Billy El Niño, es imposible que en las áreas directivas haya algo diferente a una profunda mediocridad, servilismo e incompetencia. Y desde esa mediocridad, que cuatro tontos de baba piensan que no es tal porque solo leen tuits (paraíso del postureo), resulta que además no les gusta que los pequeñitos mandos intermedios pongamos problemas en sus mesas. Total, esto va de cine. Bueno, "va de cine" es una expresión a eliminar porque el cine también va mal (salvo el de los cuatro amigos subvencionados que llegan en limusina a las galas para después criticar la pobreza).
Pues a mí me gusta poner los problemas encima de la mesa. Que le vamos a hacer. Lo que va bien no me pagan por fastidiarlo, me pagan por mejorar lo que va mal, y es mucho. Pero para ello hace falta delegación, confianza, y especialmente "profesionales de la gestión", no esta banda de amigos con mucho carnet en cartera y poca sustancia gris. Caras de cemento armado cuya única respuesta es:
-¡Esto viene de arriba!
Pues que bajen los de arriba y vean el barrizal. Que desde la moqueta y los puñeteros perfumes de cirios "zen" tienen el cerebro adormecido.
Los de "arriba" no están por ser los mejores señores. Están porque les han votado. Por desgracia para la democracia los mejores cada vez se alejan más del estercolero político, y así, día a día, con lo que hay arriba más vale que no llueva o tendremos que ducharnos varias veces para quitar el olor. Los asesores son a dedo. Todo es a dedo. Y nadie nombra a dedo a un gran profesional, no vaya a ser que salga díscolo. Y aquí quedamos, el resto, que dentro de la administración, sea sanitaria, educativa, o de otros ámbitos, intentamos denunciar esta porquería. Para más dolor resulta que incluso algunos mandos intermedios esconden el ala.
¿Alguien se ha preguntado quienes son los de arriba?
Pues son personas como cualquier otra. Y cada vez peores, por lo que se va viendo. Así que cuando algún servil mediocre advenedizo diga eso de:
-"Yo no puedo hacer nada. Viene de arriba".
A gritar...
¡Que baje el de arriba de una puñetera vez! A ver si hay huevos o resulta que los tienen en ámbar desde hace años.
Salud

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