En el día de ayer se
produjo un nuevo rifirrafe en la Junta General, entre el portavoz del P.P. de
Asturias para temas de sanidad, y el consejero del ramo Francisco Del Busto. De
nuevo como telón de fondo, el “bloqueo”
o “denegación” de algunos
tratamientos oncológicos.
Me gustaría saber en
primer lugar que dirá de todo esto Dña. Mercedes Fernández. Cuando en su día, y
con motivo del debate sobre el estado de la región, comentaba entre bambalinas a
los micrófonos de la TPA “… nosotros no trajimos a la Junta a los enfermos de
cáncer…”. Si bien las palabras no son exactas, ya que estoy hablando de
memoria, quédense con el fondo de la cuestión, junto con cinismo de la diputada.
Por eso afirmo en algunas ocasiones, que esta señora es capaz de decir una cosa
y la contraria, pero además no se ruboriza lo más mínimo.
El diputado del PP de Asturias
Carlos Suarez, el cual viene ejerciendo como portavoz en la JG en temas de
sanidad. Acuso en el día de ayer al consejero de Sanidad de mentir, ante "el
problema serio que tenemos" con el "bloqueo" o directamente "negativa" del Sespa a que se prescriban determinados fármacos oncológicos.
Yo creo que esto le va sonar a
más de uno, y lo que es más preocupante, la historia se repite de nuevo. La
pasada legislatura el trabajo sucio lo hizo el entonces consejero Faustino Blanco. Ahora Javier Fernández tiene
a su servicio a otro gestor capaz de permitir que se lleva a cabo tan macabra
labor.
El diputado interpelo
directamente al consejero con la siguiente pregunta:
"¿cuál es la razón de que el Sespa retrase el
tratamiento a pacientes oncológicos en fase avanzada y que podrían suponer un
aumento de su supervivencia?".
Carlos Suarez estoy seguro que tomó como punto de partida,
la información que le hicieron llegar algunos familiares de pacientes afectados,
y tras haber recabado más datos entre todas las partes implicadas, es entonces
cuan el diputado da un paso al frente, y lo lleva a debate a la cámara. Cosa
que desde mi punto de vista le honra, aunque por otro lado, no deja de ser
parte su trabajo.
De nuevo la
prescripción del tratamiento llega de la mano de los profesionales, en este
caso dos oncólogas del Area Sanitaria III. Por lo tanto no es la demanda
caprichosa de unos familiares, que bien
pudieran haber leído o visto la existencia de tal o cual tratamiento en las
redes sociales. Tampoco podemos hablar de un caso puntual, pues como ocurrió en
el pasado con el “acetato de abiraterona”, ahora, en el momento de levantarse
la liebre, ya se está hablando de la existencia de al menos dos pacientes.
Una vez más la
administración, en este caso el Sespa, se toma todo el tiempo del mundo para
dar una respuesta a la solicitud de las oncólogas. Según indican algunas fuentes,
la solicitud se hizo en el mes de enero, ya que se hacía urgente la aplicación
del tratamiento, pues los pacientes se encontraban en la denominada fase cuatro
de la enfermedad. La respuesta de forma verbal llego a los 20 días, si bien las oncólogas debieron de
esperar al mes de abril para tener la respuesta por escrito. Mientras tanto el
tiempo pasa, la enfermedad avanza, y el estado de salud de los pacientes… que
quieren que les diga.
El consejero Del Busto
en su respuesta al diputado interpelante, fue esgrimiendo todo tipo de
argumentaciones, incluso recurrió a los índices estadísticos que seguramente le
aportaron sus asesores. Hizo especial hincapié en la no idoneidad del producto,
basando para ello en los informes del Comisión del Uso Racional de los
Medicamentos y
Productos Sanitarios (CURMP), al tiempo que volvía a poner sobre la mesa más
informes confeccionados por dicha comisión.
Para aquellos
que no lo sepan, la CRUMP es un órgano consultivo al servicio del Sespa, y que en
su momento Faustino Blanco teledirigía. Entre sus miembros están los
responsables de farmacia hospitalaria, que ya sabemos quién los nombra. A estos
conclaves son invitados de forma puntual algunos profesionales para que aporten
su opinión sobre la idoneidad y eficacia de los tratamientos en discusión. Pero
son los miembros de la CRUMP, quienes toman las decisiones, así que no se dejen
engañar por los argumentos del Sespa y el consejero del ramo. La presencia de
los profesionales es meramente consultiva, o como ocurrió en tiempos de
Faustino Blanco y el “acetato de abirateona”, con la presencia de cuatro
oncólogos a una de aquellas sesiones, se quiso dar visos de legalidad a la
denegación del tratamiento. Denegación que se hizo en aquel momento pon temas estrictamente
economicistas, cosa que nunca quisieron reconocer.
Ahora
solo resta esperar, que las dos oncólogas del Area Sanitaria III que
solicitaron estos tratamientos, no terminen represaliadas como ya les ocurrió a
dos compañeros del HUCA. Los cuales solicitaron insistentemente el “acetato de abiraterona”, con la única
pretensión de aportar calidad de vida a sus pacientes… y el resto ya lo saben, los
gestores del Sespa les está impidiendo trabajar desde hace ya más de CUARENTA y
UN meses.


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