Desde el más profundo respeto a la familia del fallecido, me permito colgar lo publicado hoy por el diario La Nueva España, con relación a un caso más en la sanidad asturiana, con un fat
al desenlace, donde las circunstancias no dejan de ser muy extrañas.
Ante la gravedad de la situación del paciente, según indican las fuentes, nadie entiende como este no fuera derivado al HUCA, donde se dispone de los más completos recursos tecnológicos y humanos.
Pudiera ser que el cierre de plantas en el complejo del Cristo, así como la falta de camas para ingresarlo, este una vez más tras otra muestra de la cruel realidad que vivimos en Asturias, donde nadie mide las consecuencias de las temerarias decisiones que se están tomando en términos de gestión sanitaria.
No deseo hacer leña del árbol caído, pero esta vez la Fiscalia del Principado de Asturias dispone por desgracia de una esquela, la cual puede incorporar a el expediente de la denuncia.
Solo resta esperar que por lo menos se aclare el desencadenante que propicio este fatal desenlace, que aparezcan los responsables de esta posible "negligencia", a los cuales se les debe de exigir una explicación.
Para más adelante, sea la JUSTICIA la que decida poner luz ante el oscurantismo en el que se mueve la Sanidad asturiana por la nefasta gestión de un Consejero que hace meses alguien debería haber CESADO.
Ante la gravedad de la situación del paciente, según indican las fuentes, nadie entiende como este no fuera derivado al HUCA, donde se dispone de los más completos recursos tecnológicos y humanos.
Pudiera ser que el cierre de plantas en el complejo del Cristo, así como la falta de camas para ingresarlo, este una vez más tras otra muestra de la cruel realidad que vivimos en Asturias, donde nadie mide las consecuencias de las temerarias decisiones que se están tomando en términos de gestión sanitaria.
No deseo hacer leña del árbol caído, pero esta vez la Fiscalia del Principado de Asturias dispone por desgracia de una esquela, la cual puede incorporar a el expediente de la denuncia.
Solo resta esperar que por lo menos se aclare el desencadenante que propicio este fatal desenlace, que aparezcan los responsables de esta posible "negligencia", a los cuales se les debe de exigir una explicación.
Para más adelante, sea la JUSTICIA la que decida poner luz ante el oscurantismo en el que se mueve la Sanidad asturiana por la nefasta gestión de un Consejero que hace meses alguien debería haber CESADO.
La familia de la última víctima asturiana de la gripe recela de la versión oficial.
Marco Antonio López, de 41 años, no presentaba síntoma alguno de la enfermedad horas antes de su muerte - Piden una investigación exhaustiva
Oviedo, Eduardo GARCÍA Domingo, siete de la tarde. Marco Antonio López, 41 años, anima a su mujer, Ana, para que se vaya de compras. El escenario, una habitación del Hospital Begoña, en Gijón. Marco llevaba ingresado unos días a causa de fuertes dolores de espalda. Estaba pendiente de una nueva operación, la tercera, a partir de una hernia discal que se complicaba.
Y Ana se marcha tranquila. Se fue a buscar un regalo de cumpleaños para su suegra. Después tomó camino a Sante, el pequeño pueblo cercano a Anleo (Navia) donde vivía la pareja. Marco Antonio había quedado bien y a gusto en la habitación hospitalaria. Sin el más mínimo síntoma.
Domingo, once de la noche. Ana recibe una llamada telefónica en su casa. Desde el Hospital de Begoña, señalan fuentes de la familia, le informan que su marido va a ser trasladado al Hospital de Cabueñes porque su estado ha empeorado. Comienza una noche de pesadilla. Ana llama a su marido al móvil, pero está apagado o fuera de cobertura.
Camino de vuelta, directamente hasta el Hospital de Cabueñes. Urgencias. Pero Marco Antonio López no está allí. Le informan -explican las mismas fuentes- que su marido llegó en estado muy grave desde el Hospital de Begoña, centro privado, pero que fue remitido al Hospital Valle del Nalón, en Riaño, porque en Cabueñes no había disponibilidad en la unidad de cuidados intensivos (uci).
Vuelta a la carretera, ya pasada de largo la medianoche. En el Hospital Valle del Nalón le confirman el ingreso de Marco Antonio y le pintan un panorama negro. Ana pregunta, en estado de shock. Le mandan esperar, ya acompañada de sus familiares. Nada parece lógico.
Seis de la mañana. A las pocas horas, casi clareando el lunes 20, le informan de que su marido ha fallecido. El derrumbe. En el Valle del Nalón los servicios médicos preguntan a la viuda si quiere que se le haga la autopsia a Marco Antonio. Y Ana contesta que no; quiere marcharse cuanto antes, huir de la realidad. Fue un error.
A las pocas horas, en torno a las siete y media de la tarde, la Consejería de Sanidad emite una nota oficial en la que informa que una persona falleció en el Hospital Valle del Nalón, "posiblemente por complicaciones derivadas de la gripe, sin que en este momento puedan descartarse otras causas".
Estupefacción entre la familia de un hombre joven, aparentemente sano (salvo sus problemas de espalda, difícilmente relacionables con la gripe) y que a última hora de la tarde del domingo presentaba un estado muy aceptable.
Señala la Consejería en su comunicado que el paciente, hospitalizado en un centro privado de Gijón, había sido trasladado a Cabueñes "debido al agravamiento de un cuadro respiratorio de posible origen gripal".
Lunes, 20. Ana González inicia, en compañía de un primo suyo, un particular vía crucis por juzgados y cuarteles. Pretendían poner en conocimiento de la autoridad judicial unos hechos que a la familia le resultaban extraños.
En el Juzgado de Paz de Navia les remiten a la Guardia Civil de la localidad. Desde allí al Juzgado de Luarca, donde les explican muy amablemente que su interlocutor es el Juzgado de guardia de Langreo, la localidad donde se produjo la muerte. Era el Juzgado número 2. Les informan -señala un primo del fallecido- que el papeleo puede durar varios días.
Un portavoz de la familia aseguraba ayer que "no queremos acusar a nadie, sólo queremos que alguien nos aclare qué fue lo que de verdad sucedió. No es ni medio normal que una persona joven y sana no tenga ni un síntoma gripal a última hora de la tarde y se muera de gripe unas pocas horas más tarde".
La familia aseguraba ayer que fue imposible evitar la incineración, que se produjo tras el funeral por Marco Antonio López, celebrado en la iglesia parroquial de San Miguel de Anleo. Entre los numerosos asistentes al sepelio abundaban las preguntas, las mismas que se formulan los familiares. Una de ellas era ésta: ¿es posible que un virus gripal pueda ser tan devastador como para llevarse por delante una vida sin otras patologías que lo "ayuden"?
"La Consejería de Sanidad está a la espera de los informes clínicos definitivos para determinar, de acuerdo a los protocolos establecidos por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, si este fallecimiento debe atribuirse a la gripe", señalaron el lunes las fuentes oficiales.
La familia del fallecido recalca que la última operación a Marco Antonio López Sánchez fue hace más de tres meses y que su presencia en el Hospital de Begoña respondía a la necesidad de hacerle más pruebas para valorar la posibilidad de una nueva intervención. La familia pide "una investigación exhaustiva para conocer las verdaderas causas del fallecimiento". Fuentes de la Consejería se remitieron ayer a la nota oficial del día anterior, sin hacer más comentarios.
Éstos son los hechos, la pelota queda en el tejado de las autoridades sanitarias asturianas. Hay mucho que explicar, y cuanto antes se haga, mejor.
La cronología
Domingo, 19
A las siete y media de la tarde Ana se marcha del Hospital de Begoña dejando a su marido en cama, sin síntoma alguno gripal.
Domingo, 19
Hacia las 11 de la noche la mujer recibe una llamada telefónica del centro sanitario donde se le informa de un empeoramiento en el estado de salud de su marido y su traslado al Hospital de Cabueñes.
Lunes, 20
Más allá de la medianoche, en Cabueñes le informan que Marco Antonio fue remitido al Hospital Valle del Nalón, en Langreo, al no disponer el centro gijonés de plaza en la uci.
Lunes, 20
En el Valle del Nalón informan del estado de suma gravedad del hombre. A las seis de la mañana se comunica a los familiares el fallecimiento.
Martes, 21
Marco Antonio López es incinerado en el tanatorio de Jarrio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario